Es hora de un ascenso...

Hola queridos lectores, hoy les traigo un post super especial, hoy hablamos de todo eso que sentimos cuando ascendemos, es una mezcla de sentimientos, inclusive si tenemos la capacidad para llenar el puesto, a mi por ejemplo, me entran nervios que algo no me quede claro y regarla. Sin embargo la motivación de cobrar más me emociona (espero no hacerme un benchmarking personal), porque necesitamos ahorrar, pero sobre todo crecer profesionalmente, porque me iré acercando más a mi desarrollo como Licenciada. 





Son nervios y emoción, incluso hasta temor, durante mucho tiempo estuve laborando con un equipo pequeño en una oficina administrativa, algo así como 3 años, me costo mucho soltar ese puesto, que aunque no era recompensado economicamente bien, me ofrecía bastante libertad para otras actividades; ahora que lo solté y decidí seguir (o subir) me ha costado adaptarme, sin embargo cada día es un paso para llegar a una meta mucho mejor, ahora es que me doy cuenta que quizá el temor al cambio me mantuvo en mi zona de comfort. Y cuando haces una retrospectiva, descubres cuanto tiempo paso volando y tu no te movías, al final por dudar de tus capacidades.



Aquellos que están por ascender, o ir por el trabajo de sus sueños, les diría ¡adelante! Como dice un comercial algo conocido de una bebida, "el no ya lo tienes ganado" y si no arriesgas no puedes descubrir tu potencial e incluso te vas descubriendo a ti mismo, de todo lo que puedes lograr, hacer o imaginar. 






Acuerdate que cada que vez que asciendas o cambies de puesto dejar un granito de arena, aun tu empresa donde labores sea un poco cuadrada, quizá lo que puedas lograr es aligerar el ambiente, eso ya es ganancia.



Mientras aquí estoy, tomándome un respiro de mi nuevo trabajo, para compartirlo con ustedes, aquí en mi espacio donde desarrollo mi creatividad y mi más grande proyecto personal.



Con cariño, K.


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